Los estereotipos de la mujer prostitutas iv

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No obstante, no hay que obviar que el filme surge en un periodo en el que ya se estaban sentando las bases para el reconocimiento de la gravedad de la violencia machista. Para comprender mejor este desfase, en el siguiente punto voy a analizar el episodio en que la madre de uno de los protagonistas, Javi, acusa a su marido de malos tratos. Hasta ese momento sólo se la había visto en su función tradicional de ama de casa.

El relato comienza con un plano medio corto de la joven, que se va cerrando hasta el primer plano para no desviar la atención. Sólo se interrumpe su monólogo con la breves intervenciones del chico y el consiguiente montaje plano contra plano. Susi cuenta que su progenitora fue al juzgado y explicó que se quería separar. Inmediatamente, llegó la policía con una orden judicial y expulsó al padre del hogar familiar. Mientras él se agarraba a la puerta del domicilio que reclamaba como propio, solicitaba el apoyo de su hija.

La chica describió así ese momento: Precisamente, a partir del asesinato de Orantes, las asociaciones de mujeres advirtieron de que el sistema judicial no estaba preparado para tratar las especificidades de la violencia de género y de que no existía un dispositivo adecuado para proteger a la víctima.

La indignación fue mayor al constatar que Orantes había interpuesto diversas denuncias antes de acudir a la televisión, sin que sus acciones hubiesen conseguido aliviar su situación. Este caso dejó al descubierto las metodologías que se estaban aplicando, entre las que se encontraba incluso la de imponer el arresto domiciliario, lo que suponía encerrar al verdugo y a la víctima en la misma casa.

La alarma social que generó el asesinato de Orantes desembocó en la Ley Integral contra la Violencia de Género de 16 , en la que se empezó a abordar el fenómeno como resultante de una situación de desigualdad. Fernando León de Aranoa ha reconocido que no se documentó sobre este fenómeno ni sobre la respuesta judicial a estos hechos delictivos.

Esa era un poco la intención de ese momento en la película De esta manera, Javi tiene la oportunidad de negociar su nuevo rol en el hogar. Al desear reducir la complejidad de este fenómeno a la percepción de un chico y una chica jóvenes, la película se apoya en algunos de los resortes que habitualmente han caracterizado a la puesta en escena de la violencia de género.

Así, el amparo de las acciones del padre parece estar respaldado por la situación socioeconómica por la que atraviesa la familia. La actividad profesional del marido se ha reducido durante los meses de verano y los ingresos han descendido. Se ven obligados a permanecer en la ciudad, mientras las playas se llenan de veraneantes. La opresión del entorno, de una zona urbana de agobiante calor, parece justificar la violencia. Esta situación de precariedad económica, característica de los barrios marginales, va asociada con el machismo que el cine atribuye a estas zonas en las que parecen no imperar las normas morales de la ciudad En Barrio , este espacio y esta clase social se presentan como un campo de cultivo para la violencia de género.

Al obviar que estas agresiones machistas se producen en todos los estratos sociales, y tanto en espacios urbanos como rurales, el filme contribuye a estigmatizar estos entornos y a minimizar el fenómeno. Durante una comida habían comentado el hecho de que las veraneantes hicieran topless en la playa. Tras amonestar a Susi por tomar el sol con el pecho al descubierto en la piscina, la madre había dicho: La hija había replicado entre dientes: Este comentario deja constancia de que la chica es consciente de los malos tratos o al menos de una situación en que el padre menosprecia a la madre.

Sin embargo, cuando llega la policía, se muestra aturdida y toma partido por el agresor al negar que hubiera habido violencia. Con un plano fijo de él, de espaldas a una pared de la que provienen gritos de los padres, él reconoce que existe un problema.

Al obviar que lo que origina la violencia de género es la desigualdad entre hombres y mujeres, y la consiguiente intención del agresor de someter a la víctima, abre la puerta a que el hijo se muestre sorprendido por la denuncia de la madre. De esta manera, se construye el supuesto callejón o vehículo sin salida en que se encuentra el supuesto agresor. No sé por qué me voy a tener que ir. Estos acontecimientos parecen limitarse a una lucha de intereses por la propiedad privada y a una situación de incomodidad que parece no tener nada que ver con el daño físico y moral.

En este caso, lo previsible, como ha confirmado el director, es que realmente fue víctima de malos tratos. Este mecanismo elude cualquier tipo de cercanía con el sentir de la víctima. Incluso, cuando Javi le hace ver que ha puesto una servilleta para el padre que no va a ir a comer, ella responde con una sonrisa: Su actitud se asemejaría a la de una vencedora, y no la de una víctima que se ha librado de su martirio.

Se intuye que podría tratarse de una acusación falsa. Los protagonistas son antihéroes que anhelan ascender en la escala social y, sin embargo, se enfrentan a la falta de movilidad de un entorno como el suyo. De este esquema derivan unas ideas sobre el género femenino basadas en el desconocimiento.

La falta de experiencia, o de interés, les lleva a apoyarse en algunos de los prejuicios que circulan en la sociedad española para dar vida a estas figuras imaginarias. Algunas afirmaciones revelan, no sin generar la risa o la indignación, la distancia que les separa de la realidad. Este hecho indica que el contexto social se empieza a filtrar también por las ranuras de las producciones culturales.

La película se refugia de nuevo en la mirada de los jóvenes para evitar tomar partido. Materiales para una intervención psico-social. Madrid, Delta, publicaciones universitarias, [primera edición: El personaje de la chica queda reducido a su cuerpo y a lo que hace con él. Mi traducción del original: Éstos abarcan desde la esfera íntima hasta el sistema social. El sustrato cultural de la violencia de género. Literatura, arte, cine y videojuegos , Madrid, Editorial Síntesis, , p.

Revue promouvant la production scientifique des chercheurs qui travaillent sur les sociétés et les cultures de l'Espagne contemporaine. Cahiers de civilisation espagnole contemporaine De au temps présent. Sommaire - Document suivant. Le regard confus de Barrio Stéréotypes et violence envers les femmes dans l'Espagne de la fin des années Résumés Français English Español.

España , Espagne , Spain. La violencia de género como consecuencia extrema de la desigualdad. La violencia de género al servicio de la narración. Texte intégral PDF Signaler ce document. Introducción 1 Teresa de Lauretis , Technologies of Gender.

Princesas y el realismo tímido en el cine Señala la sensación de riesgo, que le excita, el placer de la transgresión y el de sentir poder o dominio sobre los clientes, sobre todo durante la negociación del precio del servicio.

Ante esto, a Carla le atemoriza y produce ansiedad pensar en el futuro e insiste en la necesidad de que las prostitutas aprendan a ahorrar para enfrentar su vejez.

Solemos tener, configurar y necesitar una imagen estereotipada de las prostitutas, en virtud de la cual son víctimas de sí mismas, de la sociedad y de los hombres 14 , unas perdedoras, unas desventuradas de quienes compadecerse. Pero esta imagen es eso: De hecho, Carla, como otras prostitutas, no se amolda a ese tópico: Evidentemente he sufrido por las dificultades de la vida, pero como todos.

No quiero ser víctima de estos sufrimientos: Para ella la prostitución es un medio para alcanzar y mantener su libertad, su autonomía, su independencia. Es un medio que le permite eludir el papel tradicional de esposa y madre, así como su dependencia económica con respecto a un varón. Esta falta de amoldamiento al estereotipo conturba a los prejuiciadores. Por otra parte, su realidad y sus posiciones con respecto a la prostitución resultan opuestas y provocadoras con respecto a la concepción que muchas feministas tenían de la prostitución y a sus posicionamientos sobre ésta.

Las feministas tenían de las prostitutas la imagen de unas mujeres excluidas y malhadadas, que se han visto forzadas por las circunstancias a ejercer la vil prostitución, de quienes esperaban que entonasen un mea culpa por vender su cuerpo a los hombres, que se mostrasen arrepentidas por lo que hacían y que quisieran dejar de hacerlo. Pero Carla, Pia y muchas otras prostitutas desbaratan esta imagen: Las feministas no aceptaban esta posición: Elegí hacerlo, nadie me ha obligado, me gusta, quiero seguir haciéndolo porque es un oficio que me va bien … se suscitaba el infierno.

Carla ni muestra arrepentimiento por trabajar de puta ni quiere ser redimida por ello. No se presenta como víctima y el trabajo sexual que desempeña para vivir lo hace porque quiere, en la misma medida o con los mismos condicionamientos en su elección que pueden tener otras muchas personas a la hora de conseguir un trabajo con el que ganarse la vida. El libro de Carla Corso y Sandra Landi escandaliza porque problematiza los estereotipos que discursos de uno u otro tipo, tanto moralistas como feministas, han establecido sobre el mundo de la prostitución.

Carla no nos presenta la historia de una mujer marginal e infeliz, apenada por lo que hace, sino que se presenta como una mujer que ha escogido lo que hace y que, gracias a los recursos que su trabajo le proporciona, vive felizmente, disfruta de la vida. No quiero concluir el presente texto sin antes disipar tres posibles malentendidos que hubiesen podido suscitarse a tenor de lo dicho hasta aquí.

Carla se sabe, de hecho, diferente y, como ella misma recoge en su relato, hay muchos tipos de prostitución 16 recordar esta diversidad es, en parte, una de las intenciones del presente texto.

Carla reconoce no ser representativa de cómo son, qué desean y qué hacen muchas prostitutas; se reconoce diferente de las otras prostitutas, quienes también la ven a ella como distinta De hecho, Carla también padece y nos relata los aspectos negativos de su experiencia prostitucional, la violencia sobre todo.

Nos narra sus males, lacras y peligros. Señala que lo peor del ejercicio de la prostitución no es la venta del cuerpo y la supuesta enajenación que ello conllevaría. Otro aspecto especialmente desagradable de la prostitución es el desprecio social con que se trata a las prostitutas.

Lo que a éstas les impide relacionarse con cierta normalidad con personas conocidos, amigos, etc. Son los otros quienes, en gran parte, obliteran a las prostitutas las posibilidades de vínculo social y no ellas mismas.

Lo que en parte me ha interesado ha sido mostrar, también en los modos prostitucionales, las capacidades de lucha de las mujeres, mostrarlas como sujetos activos capaces, dentro de sus condicionamientos y posibilidades sociales, de luchar por su libertad.

La vida de Carla es sobre todo la historia de una conquista de libertad y de una negativa a renunciar a lo que se desea y a asumir las renuncias que la asunción de los papeles femeninos heterónomos conllevan. Libertad que se conquista muchas veces contra las cadenas que, de uno u otro modo, los hombres su padre, sus patronos, los proxenetas, sus clientes, etc.

En esta línea, pueden leerse en castellano y resultan asequibles, entre otros: La invasión de los instintos vegetativos y de las bajas pasiones es tal que las facultades superiores terminan embruteciéndose. Confunden lo verdadero con lo falso, lo malo con lo bueno, lo bello con lo monstruoso.

Es pesimista, fatalista, supersticiosa y vive de mitos novelescos alimentados por una imaginación a veces desequilibrada. Entre su padre y su madre existía una relación de amor-odio y de víctima-verdugo. Ahora, sin embargo, estaba casada con un hombre bien y completamente normal, pero ella no soportaba la vida normal, la cotidianidad digamos. No tenía ninguna necesidad de prostituirse. Follaba gratis sólo con los americanos negros. Iba frecuentemente a las bases militares americanas para conocer gente nueva, para socializar.

Yo también tenía esa posibilidad: Estaba rígida, y la cosa terminó en treinta segundos: Descubrí cómo estaba hecho mi cuerpo. Era una cosa estupenda. Descubrí que, hasta ese momento, los hombres se habían limitado a usar mi cuerpo. Así que comencé a decidir. No se tiene la posibilidad de filtrar a los clientes, muchas llamadas no se concretan en citas las realizan por curiosidad o para insultar, se cambia de idea y no se acude a la cita concertada , hay que estar pendiente del teléfono, se producen llamadas intempestivas.

Hacer que el cliente eyacule antes de follar: Apenas llegan, los tienes que masturbar un poquito para que tengan una erección.

Haces que se corra así. Él no tiene que saber que lo has hecho a propósito para que llegue al orgasmo. Pagan bien y yo les engaño. Quiero poder comer bien, dormir cómoda, pagar a la mujer de la limpieza, tener un bonito coche, joyas, viajar.

Después sólo tienes que salir dos horas y siempre consigues juntar algo. No tienes que esperar a final de mes, no tienes que esperar a que te acaben de pagar, es un dinero que tienes antes, antes de trabajar, y lo puedes ganar cuando quieras, por la mañana, por la tarde, a cualquier hora del día. Sobre los mecanismos y procesos de victimización de la prostituta, resulta de interés consultar James Posteriormente, en los años setenta con Priscilla Alexander y durante los años ochenta con Gail Pheterson véase, por ejemplo, El prisma de la prostitución , algunos sectores del movimiento feminista reorientaron sus planteamientos.

Distingue distintas formas o modalidades de prostitución, condiciones y realidades muy diferentes, algunas opuestas entre sí: Se trata de mujeres que sufren violencia y la mayoría no han elegido trabajar en la prostitución, sino que han sido engañadas y traídas aquí con la promesa de un trabajo. Con lucidez, Carla señala como muchos de los problemas de las inmigrantes prostitutas derivan de la legislación de extranjería existente.

No obstante, también se avergonzaba por avergonzarse de esto. Consistiría este prejuicio en considerar a la prostituta como un personaje transgresor y revolucionario, que desarrolla formas de vida alternativas y emancipatorias a las alienaciones del orden establecido la teórica feminista Judith Belladona ha sustentado tesis en esta línea. Esto es algo en lo que coinciden también otras prostitutas en sus testimonios y relatos; véase, por ejemplo, De Paula Corbin, Alain Les filles de noce.

Misère sexuelle et prostitution 19e siècle. Cordo, Carla y Sandra Landi Retrato de intensos colores. Negre, Pere La prostitución popular. Barcelona, Fundació Caixa de Pensions.

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En octubre depor encargo del gobierno chileno, Sarmiento emprendió un viaje por Europa, Africa y América del Norte para estudiar sus sistemas de educación y las políticas inmigratorias. Haces que se corra así. Este hecho, prostitutas leganes putas independientes valencia encuentra su punto de inflexión en el asesinato de Ana Orantes por parte de su exmarido en diciembre derevela un cambio de actitud que se refleja especialmente en los medios de comunicación. Esta ocupación le divertía y le proporcionaba dinero para comprar lo que anhelaba. Este hecho indica que el contexto social se empieza a filtrar también por las ranuras de las producciones culturales. Susi cuenta que su progenitora fue al juzgado y explicó que se quería separar. Pero existe también toda una literatura, narrada o escrita por las mismas prostitutas, cuya lectura nos permite cuestionar, relativizar y desmontar algunos de esos estereotipos. Al obviar que estas agresiones machistas se producen en todos los estratos sociales, y tanto en espacios urbanos como rurales, el filme contribuye a estigmatizar estos entornos y a minimizar el fenómeno. Las instituciones avalan por tanto este tipo de organización social, en la que confluyen las creencias sobre los respectivos roles de género. Te pones a la venta porque necesitas dinero. Esto es algo en lo que coinciden también otras prostitutas prostitutas en nerja prostitutas gitanas sus testimonios y relatos; véase, por ejemplo, De Paula los estereotipos de la mujer prostitutas iv

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